“PENSARÉ EN PARTIR DEL INFINITO, EL DÍA QUE UNA MUJER ESCRIBA EN EL CIELO, QUE LA PAZ DE SU CORAZÓN, ES MAS GRANDE QUE LA VOLUNTAD DE SUS HIJOS Y ESE DÍA UN NUEVO AMANECER SE VOLCARÁ SOBRE LOS PUEBLOS,EN BUSCA DE LA GRANDEZA DE UNA PALABRA LLAMADA LIBERTAD.”
Ella sonríe, admiraba a las zapatistas pero ya no. Dejó de admirarlas en el momento en que se dio cuenta de que sólo eran un espejo de su rebeldía, de su esperanza.
Ella descubre que nació el primero de enero de 1994. Desde entonces siente que está viva y que lo que siempre le dijeron que era sueño y utopía puede ser verdad.
Ella empieza a tener en silencio y sin pago alguno, junto a otras y otros, ese complicado sueño que algunos llaman esperanza: el para todos todo, nada para nosotros. Ella llega al 8 de marzo con el rostro borrado, con el nombre oculto. Con ella llegan miles de mujeres. Más y más llegan. Decenas, cientos, miles, millones de mujeres en todo el mundo recordando que falta mucho por hacer, recordando que falta mucho por luchar. Porque resulta que eso de la dignidad es contagioso y son las mujeres las más propensas a enfermarse de este incómodo mal… continuar leyendo »